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29/6/16

En que consiste la terapia narrativa de parejas






Mi enfoque se denomina Terapia Narrativa y consiste en entrevistar sucesivamente a cada miembro de la pareja en presencia del otro (nunca por separado) acerca del problema que el percibe. Luego se entrevista
al otro miembro de la pareja acerca de lo que escuchó, pero no para criticarlo, sino como si fuera un observador externo, buscando qué lo inspiró, le atrajo, se identificó, lo transportó, etc. Luego se
invierten los papeles.

La razón de esta metodología es por que se ha visto que en las terapias de pareja tradicionales, muchas veces se replican los problemas que las parejas tienen en casa, sin avanzar, estancándose e incluyendo al terapeuta en sus circulos de interacción.

14/9/12

La reinvención de las terapias de pareja. ¿Cuándo y por qué ir? ¿Funcionan?


Un programa para mejorar la relación sin su pareja, la terapia narrativa que nos hace escuchar al otro y comprender que su mundo es completamente diferente al nuestro, y la terapia focalizada en las emociones que estudia cómo viven el apego ambos miembros de una pareja, son algunas innovaciones para mejorar un vínculo dañado o aprender a separarse en buenos términos. A las parejas chilenas, dicen los expertos, cada vez les cuesta menos pedir ayuda.

    Loreto Passalacqua G. ilustraciones: francisco javier olea. 

En la película "Si de verdad quieres" (Hope Springs), estrenada en agosto en Estados Unidos, la famosa actriz Meryl Streep interpreta a Kay Soames, la esposa de un contador llamado Arnold Soames (Tommy Lee Jones), con quien lleva más de 30 años de matrimonio y un buen tiempo durmiendo en habitaciones separadas, reacios a darse muestras de afecto y en una relación aburrida y rutinaria. Un día, Kay le dice a Arnold que necesitan mejorar drásticamente su vida en común, porque si las cosas siguen tal cual están, la separación será el mejor camino. Arnold no cree que su matrimonio esté en crisis y se resiste a ir a una terapia de pareja -como Kay le ha propuesto-, aunque ella tiene todo listo para pasar una semana de intenso trabajo con el terapeuta Bernie Feld (Steve Carell). Finalmente, Arnold accede a ir, de mala gana, y ambos comienzan este último intento para salvar su matrimonio.
Lo que sucede en las sesiones de esta terapia es similar a lo que pasa en la vida real. Comúnmente, los problemas más frecuentes entre las parejas llevan largo tiempo sin ser resueltos, como le ocurre a Kay y Arnold. La mayoría busca ayuda profesional cuando ya han pasado años peleando por algo que no logran solucionar, culpándose entre ellos, e incluso, mirándose como compañeros de pieza más que como una verdadera pareja.
Así lo hace notar Diana Rivera, académica de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica y terapeuta familiar y de parejas, que identifica las principales causas de consulta de las parejas chilenas que van a terapia. La mayoría tiene problemas de comunicación y dificultades para resolver conflictos como el manejo del dinero, las demostraciones de afecto, el rol de las amistades de cada uno, el sexo, la crianza de los niños y el trato con la familia de origen del otro. Estos son los conflictos esperables, es decir, que se dan normalmente en cualquier pareja pero que a veces no pueden ser resueltos de forma satisfactoria. Ahí es cuando se recurre a la terapia.
Pero también hay otro tipo de conflictos, que los especialistas identifican como "crisis no normativas", y que se generan cuando ocurre un hecho excepcional que marca la interacción de una pareja: la muerte de un ser querido, enfermedades o infidelidades. Estos problemas exceden la capacidad de resolución de conflictos que las personas tienen, dice Diana Rivera. "Una cosa es discutir porque no te pones de acuerdo con el sexo, y otro problema que constituye realmente una crisis, es que alguien haya sido infiel sexual o emocionalmente. Por ambas situaciones se puede recurrir a una terapia", explica. Tantas terapias como terapeutas
"Hay tantas formas de hacer terapias de pareja como terapeutas", dice el psicólogo y terapeuta de parejas y familias Pablo Iñiguez. Las herramientas que se ocupan en cada sesión varían según la corriente teórica que sigue el especialista (si su enfoque va más de la mano del psicoanálisis, la teoría sistémica o la conductual-cognitiva).
Algunas herramientas o técnicas son dar tareas para hacer en casa, pedir que hagan dibujos o esculturas, o simplemente sostener conversaciones. Lo más común es que se realicen sesiones con el terapeuta y ambos miembros de la pareja presentes, y que los programas se prolonguen por ocho o diez sesiones y hasta por seis meses.
Lo importante, coinciden los expertos, es tener claro que el éxito de la terapia depende de lo que quieran lograr ambos miembros de la pareja. "Una pareja puede decidir, por ejemplo, que le ayuden a separarse bien, sin dañar a los hijos. Otra puede buscar una última ayuda para ver si continúan o no juntos. Otras parejas quieren estar juntos, dejar de discutir y mejorar la calidad de su relación. El éxito es algo que cada pareja va definiendo. Y eso es importante ponerlo en claro", afirma la psicóloga Diana Rivera.
Gonzalo Cancino, terapeuta sistémico de parejas, docente y supervisor clínico del Instituto de Terapia Familiar de Santiago, dice que la terapia de parejas es básicamente una invitación a conversar, a que las parejas se escuchen mutuamente para entender al otro, y, de paso, comprender cómo es la relación que se genera entre ambos. "Esto, por simple que parezca, es algo bastante novedoso y hasta inusual, porque muchos están acostumbrados a no escucharse ni verse en relación", explica Cancino.
Sin embargo, y según el psicólogo Pablo Iñiguez, el conversar de forma profunda también se ha transformado en una exigencia social. La sociedad exige que las parejas tengan una muy buena comunicación, e incluso, a veces se espera que la pareja resuelva todas nuestras necesidades, explica Iñiguez. Esto incluye la necesidad de ser siempre escuchados, lo que puede ser una expectativa difícil de cumplir en la mayoría de los casos.
A pesar de las discrepancias en torno a la comunicación, la mayoría de las terapias o asesorías se proponen entregar herramientas concretas para mejorar el diálogo verbal y no verbal de una pareja, ayudarlos a manejar conflictos o a darse cuenta de sus responsabilidades en la situación actual del vínculo.
Los expertos coinciden en que no es necesario volver a terapia si las herramientas se aprenden y utilizan si vuelve a surgir un problema o aparece un nuevo conflicto.
-Pero quien piense que la terapia por sí misma resuelve los asuntos, tiene que saber que no es así. Tiene que existir un interés de los miembros, en poner de su parte para que las cosas funcionen mejor y ser autocríticos -dice Diana Rivera. Estrategias para una mejor relación
¿Qué pensaría sobre ir sin su pareja a una terapia de pareja? Esta es una alternativa que para algunos parece arriesgada y contraproducente, y para otros, bastante útil. Ricardo Cariaga, director del centro de investigación y capacitación para la vida en común Vivir en Pareja, creó junto a su señora Mónica Silva, psicopedagoga, un programa de capacitación para la vida en pareja (PROVEP), basado en investigaciones de universidades estadounidenses, alemanas, holandesas y de otros países. Uno de sus programas -"Estrategias para mejorar su relación sin ayuda de su pareja"- trabaja justamente con un solo miembro de la relación.
Sus programas, dice Ricardo Cariaga, se proponen entregar herramientas para que las parejas cumplan el objetivo de ser felices y pasarlo bien, a pesar de los problemas. Y, según él piensa, las mejoras sí se pueden hacer con el trabajo de uno de los dos miembros de una pareja. "La relación de pareja se basa en el principio de acción y reacción. Uno hace algo y el otro reacciona en función de eso. Desde esa perspectiva, el que tú hagas cambios, va a producir sí o sí cambios en el otro", dice Cariaga.
El terapeuta de parejas y familias Pablo Iñiguez trabaja sobre un enfoque relativamente poco explorado: la terapia narrativa de parejas. Esta terapia está dentro del enfoque del construccionismo social, que plantea que la realidad no es objetiva, y nace de la mano de Michael White y David Epston. La diferencia con otro tipo de terapia es que no se observa a la pareja discutir o interactuar, como ocurre en otros casos, sino que el terapeuta conversa con un miembro de la pareja primero, mientras que el otro se queda escuchando. A la persona que escucha, el terapeuta le explica que la idea es que esté realmente atento a lo que se dice. Después se pasa a una fase de preguntas para que el oyente explique si encontró algo llamativo, novedoso o extraño en lo que dijo su pareja.
-Los relatos de cada uno se dan desde la perspectiva de su propia realidad. Dos realidades, dos universos paralelos. Y tratar de formar una sola realidad es imposible -explica Iñiguez.
El objetivo de la terapia narrativa es que las personas se hagan responsables de sus problemas y de cómo sus acciones afectan a la relación. Para explicarlo mejor, Iñiguez recurre a una escena común: en un principio, las parejas que consultan están en una actitud de culpar al otro. Cada uno sitúa el problema en el otro y no se generan acuerdos. Por ejemplo, una mujer puede decir que el problema es que su pareja no le demuestra su afecto. Y un hombre puede pensar que su pareja se enoja demasiado. La terapia narrativa los hace responsables. "Les pregunta a ambos, ¿en qué contribuyes tú para que tu pareja actúe así?", explica el psicólogo.
Otra innovación, que el psicólogo Gonzalo Cancino identifica, es similar a la que plantea Iñiguez.  
En la corriente sistémica, antes se decía que cada miembro de la pareja tenía su propio punto de vista acerca de la relación y de la vida. Hoy, en cambio, la tendencia es aceptar que cada persona construye una realidad completa, no una mirada particular del mundo, sino su propio mundo, y que la única manera de compartir una realidad común es construir consensos. Por eso, el terapeuta no puede juzgar a los miembros de una pareja para mostrar quién tiene más razón, sino que debe respetar la realidad de cada uno y ver si ellos se pueden aceptar aun si no están de acuerdo, dice el psicólogo.
La psicóloga Diana Rivera explica que hay otra orientación -además del psicoanálisis, la corriente sistémica y la cognitivo-conductual- que es la terapia focalizada en las emociones. Este enfoque toma la historia de apego de los cónyuges, es decir, cuál es el estilo para vincularse que aprendieron desde muy temprano. También se focaliza mucho en las emociones que la gente tiene. "Porque las ideas son muy modificables, pero las emociones, las formas de sentir, son cosas que están arraigadas", afirma la terapeuta.
Más que hacer demasiadas diferencias por el enfoque de cada terapeuta, Diana Rivera cree que todas las corrientes funcionan de forma parecida, y que lo más importante es prevenir y consultar a tiempo. Para la prevención, ella y su equipo realizan talleres de habilidades para parejas (tallerprepuc@gmail.com), y para consultar a tiempo, la psicóloga recomienda no creer que aguantar o evadir es una solución, porque eso sólo desgasta el vínculo.
-La terapia de pareja tiene éxitos relativos porque la gente consulta tarde. A veces existe la mitología de que si vas a terapia de pareja te vas a separar, aunque cada vez la gente se atreve más a pedir ayuda. Cualquier terapia debe ser tomada en el período donde se inician las dificultades, no cuando la gente está al borde de la separación -dice la psicóloga.
"Las parejas consultan por problemas en el manejo del dinero o la crianza de los hijos", dice la psicóloga diana rivera.
El éxito de la terapia depende de lo que se quiera lograr: separarse en buen término o seguir juntos, dicen los expertos.
 Loreto Passalacqua G. ilustraciones: francisco javier olea..

Revista ya 11 septiembre 2012

28/6/09

"Urgencia de mismidad" o "apreciación de la diferencia"


(Extracto)

Por Michael White

Las parejas suelen recurrir a la terapia por una serie de razones. Frecuentemente, los problemas representan dificultades que los miembros de la pareja tienen que aceptar, además de apreciar el hecho de que la percepción y experiencias en relación a eventos de la realidad son distintas a las suyas propias. Esta dificultad aparece cuando ellos creen firmemente que su enfoque de la realidad y de los hechos es el correcto y que están, de algún modo, dotados de mayor capacidad para ser objetivos, eludiendo –por alguna inexplicable razón– al otro miembro. Esta férrea creencia induce en ellos un incontrolable entusiasmo y la necesidad de que los demás compartan su mundo tal cual ellos lo perciben, como una "urgencia de mismidad". Sostienen la teoría de que la solución a las dificultades comunes en la relación requiere que el otro suscriba a la misma verdad. Esta teoría conduce a determinadas estrategias, que ellos consideran absolutamente justificables, tendientes a persuadir al otro de que necesita recuperar su sentido.



"Urgencia de mismidad"

Al experimentar uno de los miembros de la pareja una intensa "urgencia de mismidad", el resultado suele ser la separación o la exitosa subyugación del otro. Si la subyugación del miembro B tiene lugar, el miembro A se apodera de las percepciones y experiencias de la realidad del miembro subyugado. Esta desvalorización del miembro B lo tornará vulnerable, depresivo y propenso a la medicación.

Llegado este punto, el miembro B puede ser incluso depositario o blanco de abuso físico, pues el miembro A se siente con derecho al castigo corporal para mantener al miembro B en la senda correcta. (En estas circunstancias, el miembro A es generalmente hombre). El miembro A está convencido de su derecho a sentirse enojado.

Pero si ambos miembros de la pareja experimentan esta "urgencia de mismidad" simultáneamente, el resultado es distinto. Se establece una relación simétrica o competitiva en la cual las dos partes involucradas aplican su energía y creatividad a fin de establecer indiscutibles pruebas de que el otro está equivocado.

Al abrirse nuevas brechas de significados y experiencia en disputa, los integrantes de la dupla van "intoxicándose" de enojo con el concomitante derecho que cada uno siente en relación a ello. Esta confrontación va en sentido de espiral ascendente.



"Visión binocular"

Sin embargo, cualquiera sea el caso a considerar, cuando los miembros de una relación son incapaces o no tienen la voluntad de posponer su creencia de que ellos tienen acceso a la única verdad, no hay bases posibles para establecer "sensibilidad" o "contacto" en la relación. Estar en contacto no implica estar de acuerdo, pero requiere cierto grado de permeabilidad de los miembros de la relación a las percepciones y experiencias del otro. En estas condiciones, los involucrados pueden comparar y contrastar dos descripciones –fruto de dos modos distintos de percibir los hechos.

Esta doble descripción permite dibujar nuevas distinciones que, a su vez, suscitarán nuevas respuestas. Cuando los miembros logran afiatar el mecanismo de esta doble descripción tiene a su alcance una profunda percepción de la relación, lo que les permite ahondar en la sensibilidad.

Trabajando con parejas suelo titular esta percepción profunda como visión binocular (siguiendo a Bateson) argumentando que ella –la visión binocular– es por sí misma la mayor fuente de cambio en las relaciones. También insisto en que la renegociación emana, bastante espontáneamente, de la visión binocular, de una profunda apreciación de la diferencia.

Existen muchos caminos para abordar esta visión binocular. A través de los años, he desarrollado la práctica de un ejercicio eficaz, sobre todo en casos donde la relación de pareja ha sufrido un largo período de insensibilidad. Este ejercicio requiere que las dos partes obtengan una segunda descripción de hechos o problemas en su relación y lo he llamado "las tres O". No debe ser confundido con el de las tres O del control del dolor.


Traducción de la Lic. Sabrina Helou

Bibliografía

Bateson, G., 1980, Espíritu y Naturaleza, Amorrort u Editores.

White, M.m 1986, The Conjoint Therapy of men who are violent and the women with whom they’ live, Dulwich Centre Newsletter, Spring.

White, M., 1986, Negative explanation, Restraint, and double description: A template for family therapy, Family process, 25:2.

Notas

(Agradecemos a INTERFAS la gentileza de facilitarnos este material).

El doctor Michael White realizó un taller teórico-práctico ("Nuevas descripciones: la externalización de los problemas y sus contextos") en Buenos Aires, el 15 y 16 de abril del corriente año, auspiciado científicamente por la doctora Dora Schnitman, directora de INTERFAS.

Fuente: http://www.redsistemica.com.ar/articulo1-1.htm
Referencia original: White, M.(1986/87)‘Practice notes: Couple therapy: “Urgency for sameness” or “Appreciation of difference”.’Dulwich Centre Newsletter, Summer, pp.11-13.

7/2/09

Terapia Narrativa de Parejas. Parte II

Estrechamiento de formas de relación legítimas

En la historia reciente de la cultura occidental, ha sido la pareja casada heterosexual la que ha sido privilegiada sobre todas las otras formas de relación. No solo es privilegiada como la forma de relación ideal, sino que muchas otras formas de relación han sido degradadas, desincentivadas marginadas, descalificadas y castigadas consistentemente. Algunos historiadores han trazado la historia de esta circunstancia y al revisar la trayectoria del matrimonio heterosexual moderno, han concluido que el privilegio de esta forma de relación es el resultado de un estrechamiento de las formas de relación legítimas y autorizadas durante los últimos siglos.

Por ejemplo, de acuerdo con Foucault (1994) los relatos de vidas en los mundos pre-Cristiano Helenístico y Romano, históricamente hubo otros modos de relación, como la amistad, que eran reconocidos y privilegiados institucionalmente. Estos eran modos en los cuales no solo los beneficios y recompensas de la relación eran reconocidos, sino que una gama de obligaciones, tareas y deberes recíprocos debían cumplirse:

Considere por ejemplo las nociones de amistad. Ellas jugaban una parte importante, pero había un marco institucionalizado flexible para ellas – incluso si es que a veces era constreñido- con un sistema de obligaciones, tareas, deberes recíprocos, una jerarquía entre amigos, etc. No pienso que debamos reproducir ese modelo, pero se puede ver como un sistema de relaciones flexibles y relativamente codificadas pudo existir por largo tiempo y apoyar un cierto número de relaciones importantes y estables, que ahora nosotros tenemos una gran dificultad para definir. Cuando se lee un relato de dos amigos de ese periodo, siempre se pregunta que es realmente... (p.159)

Como resultado de este estrechamiento de las formas de relación legitimas, autorizadas institucionalmente y reconocidas, Foucault concluye que hoy en día ‘vivimos en un mundo legal, social e institucional donde las únicas relaciones posibles son extremadamente pocas, extremadamente simplificadas y extremadamente pobres’ (1994, p. 158) . Este estrechamiento de las formas de relación ha dado surgimiento al desarrollo de una alta exclusividad en las relaciones de pareja. Esta es una exclusividad en la cual se espera de los miembros de la pareja en la relación todo el uno para el otro. Se privilegia la relación de pareja ortodoxa al grado de que se incentiva la exclusión de, o la disminución de la significancia de otras formas de relación en el desarrollo de la vida y la identidad de uno. Esta es una exclusividad que requiere de los miembros de la pareja que se miren solo el uno al otro en sus esfuerzos de hallar solidaridad respecto a las intenciones y propósitos para su vida, en su búsqueda de comunión respecto a sus valores y creencias, y en sus esfuerzos para satisfacer sus deseos y añoranzas. Esta es una exclusividad que está asociada con la idea de que las parejas pueden esperar hallar el uno en el otro la totalidad de lo que sea que provea el fundamento para su existencia.

Estas observaciones acerca del estrechamiento de las formas de relación legítimas, autorizadas y reconocidas no constituyen una afirmación acerca de una falta de diversidad en las formas de relación en el mundo actual. Tampoco constituyen una descalificación de los múltiples esfuerzos presentes para forjar nuevas formas relacionales, y de lograr legitimarlas.


Extractos exclusivos de: White, M.(2004)‘Narrative practice, couple therapy and conflict dissolution.’En White, M.: Narrative Practice & Exotic Lives: Resurrecting diversity in everyday life (chapter 1), pp.1-41. Adelaide: Dulwich Centre Publications.
Traduccion de Pablo Iñiguez A.

30/1/09

Terapia Narrativa de Parejas

Teoría de la comunicación .

Michael White.

La terapia de las relaciones en la cultura occidental es un fenómeno relativamente reciente. Fue desarrollado durante la era de posguerra de la tecnología de la información, que representó un cambio de paradigma en relación con la tecnología anterior a la II guerra mundial, la cual era una tecnología predominantemente mecánica. El foco principal de esta tecnología mecánica fue el desarrollo de maquinas cada vez mas sofisticadas y eficientes en hacer aquello para lo que fueron diseñadas. En este ambiente, durante esta era las metáforas empleadas en las ciencias humanas eran principalmente metáforas mecánicas. Acorde con esto, las psicologías anteriores a la II guerra eran generalmente psicologías mecánicas. En el contexto de estas psicologías los seres humanos eran construidos como maquinas sofisticadas a las cuales se les podían aplicar principios de la mecánica; por ejemplo, muchas de estas psicologías se asociaban a la proposición de que, en respuesta a dificultades humanas, esta sofisticada máquina humana podría ser retrocedida o rebobinada hacia el sitio del problema. Cuando lo que sea que se hubiera roto era encontrado y reparado, el viaje evolutivo de la vida podía de nuevo proseguir. (Conceptos de fijación y regresión).

Después de la II guerra mundial, la información llego a ser el foco principal de la tecnología. Este fue un énfasis sobre una transmisión y procesamiento de la información efectivos, eficientes y precisos, en los medios de esta transmisión, en el almacenamiento de ella y en su recuperación. Este énfasis en el procesamiento de la información desplazó al énfasis en el procesamiento de la energía que era la principal en la era de la tecnología mecánica.

En concordancia con este cambio en el paradigma tecnológico, muchas de las metáforas traídas a las ciencias humanas fueron metáforas del procesamiento de la información y la comunicación. Los seres humanos eran construidos ahora como maquinas procesadoras de información, el énfasis en la investigación se volvió a cómo los seres humanos computan la información y a los estudios en el desarrollo de precisión en el control de los “inputs”. Esto contribuyó a nuevas formas de entender la acción humana y las situaciones difíciles en la vida de la gente. Por ejemplo, haciendo referencia a la neurosis, Levenson observó que ésta no era vista como algo a ser “deshecho, sino una falla en la apropiada conducción debida a una falta de información; que la terapia depende de corregir la retroalimentación, aumentar la cantidad de información o clarificar los malentendidos y que la neurosis no es tanto un quiebre en la maquinaria intrapsíquica como una falla en la comprensión, ya sea entre personas o entre la persona y la sociedad” (pp.61y 65).

Al adoptar estas metáforas provenientes de la tecnología de la información, por parte de las ciencias humanas se le dio un alto status a la comunicación. El desarrollo de habilidades específicas de comunicación era ahora considerado una panacea para muchas de las dificultades de la vida humana. Esta idea fue mas vigorosamente aplicada que en ninguna otra área, en la de las dificultades experimentadas en las relaciones de pareja. Los problemas de relación de las parejas fueron entendidos novedosamente como el resultado de una comunicación nula o insuficiente, o de una mala o inadecuada comunicación. La solución de dificultades en las relaciones se debería hallar en el desarrollo de estilos de comunicación mas funcionales, y los terapeutas de pareja debían volverse “técnicos” en el desarrollo, reparación y restauración de la comunicación. Ellos fueron ayudados en esta misión mediante el desarrollo concertado de esquemas para la medición y corrección de la comunicación. Estos esquemas capacitaban para medir la comunicación en continuos, con comunicación “encubierta, indirecta, inapropiada o deshonesta”, en uno de los extremos del continuo, y “abierta, directa, exacta y honesta”, en el otro extremo. Se debía aspirar a esta comunicación “abierta, directa, exacta y honesta” porque no solo era considerada deseable, sino “sana”.

Consecuencias para la vida de pareja:
La promoción de una comunicación saludable

Primero, estos desarrollos incentivan a las parejas principalmente a persistir en esfuerzos de alcanzar la resolución de los conflictos y negociación de los problemas mediante la comunicación. Cuando estos esfuerzos dan poco resultado, o cuando empeoran las cosas, estas ideas acerca de la comunicación y los problemas de relación incentivan a la pareja a aumentar mas sus esfuerzos por resolver los conflictos y problemas mediante la comunicación, -en hacer mas de lo mismo. Inevitablemente la consecuencia de esto es sufrimiento y una conclusión de que la relación es un fracaso y/o que los miembros de la pareja son incompetentes.

Segundo, esta concentración en la comunicación per se como un remedio para las dificultades en las relaciones obscurece la extensión en la cual la comunicación esta asociada con la fabricación de significado. El acto de comunicación no es un acto neutral – en el acto de comunicarse unos con otros acerca de las dificultades en las relaciones los miembros de la pareja están construyendo unos a otros sus identidades, y la identidad de sus relaciones. Por ejemplo, en el contexto de esfuerzos para resolver dificultades a través de la comunicación directa, los miembros de la pareja no solo pueden estar confirmando las conclusiones negativas que tienen acerca de la identidad de cada cual, sino construyéndola aún mas. El desarrollo adicional de estas conclusiones negativas tiene significativos efectos formadores en las relaciones, contribuyendo a complicaciones que pueden volverse cada vez más insuperables con el tiempo. Sin embargo, a causa de que esta fabricación de significado es obscurecida por la noción de la comunicación como remedio, y a causa de que las consecuencias de esta fabricación de significado permanecen relativamente invisibles para las pareja en estos contextos, se hace muy difícil para los miembros de la pareja asumir cualquier responsabilidad por estos desarrollos negativos en sus relaciones.

Tercero, este énfasis en la comunicación como panacea para las dificultades de pareja niega el hecho de que las relaciones de pareja son rara vez campos de juego nivelados. Hay muchos desequilibrios de poder en las relaciones de pareja. En las relaciones heterosexuales, muchos de estos desequilibrios son referidos a la política de los géneros. Debido a este diferencial de poder, puede ser bastante inseguro para las mujeres en pareja hablar abiertamente de lo que piensan o sienten; como resultado de una comunicación abierta, directa y honesta algunas personas pueden ser sometidas a actos de retribución por parte de su pareja que son más subyugantes para ellas.

Cuarto, a causa de que el estilo de comunicación promovido por estas metáforas de la tecnología de la información es adoptado como norma para comunicaciones saludables, la centralización etno/cultural, socio-económica, de clase social y época de esta norma es enmascarada. Esta fórmula de comunicación apropiada es considerada universalmente relevante para todos, en cualquier lugar, cultura, clase social, circunstancias socioeconómicas y en cualquier época. Sin embargo, todas las propuestas de estilos de vida son productos históricos y culturales, y el particular estilo de relación que es promovido en esta afirmación acerca de lo que constituye una comunicación saludable refleja los ideales de la clase media y media/alta blanca de la cultura occidental de la era moderna. Debido a esta afirmación acerca de lo que constituye una comunicación saludable, en respuesta a dificultades en relaciones de pareja, los miembros de la pareja son incentivados a emular mas de cerca las atesoradas normas de estilo de vida dominantes de la cultura moderna contemporánea, y a descartar una diversidad de prácticas de resolución de conflictos y negociación de problemas que corresponden a sus historias mas íntimas y que son específicas de su cultura, clase, y localidad.

Al describir algunos de los posibles riesgos de las nociones modernas acerca de la comunicación como una panacea para las dificultades experimentadas en las relaciones, no ha sido mi intención sugerir que la comunicación es una mala idea, o que el estilo relacional promovido por nociones modernas acerca de la comunicación saludable esta equivocado. Sin duda que habrá muchas parejas que encontraran este estilo relacional en armonía con su localización cultural, socioeconómica y de clase social y para las cuales esta versión de como enfrentar las dificultades relacionales será efectiva. Sin embargo, en la discusión siguiente ha sido mi intención que las nociones modernas dadas por hecho acerca de la comunicación saludable se vuelvan “exóticas”, y enfrentar algunas de las dificultades asociadas con estas nociones. Aunque esta dificultades han sido destacadas por otros autores en diferentes momentos, la noción de que este estilo comunicacional es una panacea para las dificultades relacionales todavía es fuerte en los tiempos modernos, y es muy influyente en la conformación de las respuestas de las parejas a las dificultades experimentadas en las relaciones.

Extractos exclusivos de: White, M.(2004)‘Narrative practice, couple therapy and conflict dissolution.’En White, M.: Narrative Practice & Exotic Lives: Resurrecting diversity in everyday life (chapter 1), pp.1-41. Adelaide: Dulwich Centre Publications.
Traduccion de Pablo Iñiguez A.