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6/6/13

TERAPIA SEXUAL CON HIPNOSIS

La hipnosis es un instrumento terapéutico muy efectivo para la ayuda en la resolución de las disfunciones sexuales. Una de las ventajas principales que la hipnosis ofrece es el rápido estado de relajación al que se puede llegar, ayudando a que el paciente controle la ansiedad que presenta su problemática sexual.

LA TERAPIA SEXUAL CON HIPNOSIS PUEDE AYUDAR A:

  • Controlar la ansiedad anticipatoria asociada a las disfunciones sexuales (anorgasmia, vaginismo, disfunción eréctil, eyaculación precoz, etc.).
  • Conocer los orígenes de los conflictos que han ocasionado la disfunción sexual que viene padeciendo.
  • La exploración y modificación de los mecanismos y procesos cognitivos que promueven la disfunción sexual (pensamientos automáticos, falsas creencias, emociones negativas, etc.).
  • Promover y facilitar la imaginación mental (fantasías sexuales) para la falta de deseo y para facilitar el orgasmo.
  • Desensibilizar progresivamente a la persona en situaciones que pueden crear ansiedad, aversión, etc. (abusos sexuales, miedo a la penetración).
  • Aumentar las sensaciones corporales (anorgasmia, disfunción eréctil, falta de deseo).
  • Mejorar la autoestima y con ello la autoaceptación.
  • Relajación selectiva de diversas zonas del cuerpo para ayudar a problemas como el vaginismo o la dispareunia.
  • Mejorar la activación sexual general

EN MUJERES:

  • Hipnosis para el vaginismo: Contracción involuntaria y condicionada (espasmo) de los músculos de la parte inferior de la vagina impidiendo así la penetración. El vaginismo es una respuesta aprendida, con frecuencia debida a dispareunia, que causa dolor al intentar el coito.
  • Hipnosis para la dispareunia: Aparición de dolor durante el coito, tanto al principio, en su desarrollo, como al final del mismo. El dolor puede implicar sensaciones de ardor, quemazón, contracción... y su localización puede estar en la parte externa o interna de la vagina, o en la región pélvica y abdominal.
  • Hipnosis para la anorgasmia: Retraso o ausencia persistente o recurrente del orgasmo después de una fase de excitación normal en la actividad sexual.

EN HOMBRES:

  • Hipnosis para la disfunción eréctil: Incapacidad para conseguir o mantener una erección satisfactoria para el coito.
  • Hipnosis para la eyaculación precoz: Falta del aprendizaje de la recepción y la integración de la información sensorial placentera percibida durante el acto sexual, que lleva a no saber reconocer el momento en que se puede prolongar el acto sexual.
  • Hipnosis para la eyaculación muy retardada: Es la eyaculación que se produce en forma involuntaria muy tardíamente.

OTROS:

  • Hipnosis para la Falta de deseo: Falta de apetito sexual, de atracción por el sexo y por la posibilidad de llevar a cabo relaciones o conductas sexuales en general. La apatía no sólo tiene que ver con la carencia subjetiva de interés por realizar el coito; incluye el desinterés por toda conducta sexual, como la masturbación, la falta de pensamientos, ensoñaciones y fantasías sexuales, atención al material erótico, percepción del atractivo de las personas, en especial aquellos/as que pueden ser compañeros/as sexuales, y la falta de sensación de frustración si no se puede dar rienda suelta a la sexualidad.
  • Hipnosis para las Parafilias: Actos poco comunes o extraños que son necesarios para la excitación sexual de quien padece la parafilia. Con tendencia a la insistencia, a la resistencia no siempre sujeta a la voluntad y a la dependencia, de tal modo que la gratificación sexual está sujeta a unos estímulos relativamente insólitos que se convierten en el foco principal, y a veces exclusivo, del comportamiento sexual (por ejemplo: Exhibicionismo, fetichismo, masoquismo, zoofilia, etc.)
  • Hipnosis para la Aversión al sexo: Miedo irracional a las distintas actividades sexuales, generalmente ocasionado por vivenciar experiencias sexuales de carácter traumático (como violaciones y abusos sexuales), catalogado a veces como fobia al sexo, que les lleva a evitarlas. Incluso sólo con imaginar alguna actividad sexual pueden experimentar intensas reacciones corporales, como aumentos en la tasa cardiaca, sudoración intensa, incremento en la tensión muscular, náuseas, etc.
  • Sexo satisfactorio: La hipnosis contribuye a mejorar el rendimiento sexual de muchos modos.


Un beso, un abrazo, un coito, unas caricias, una masturbación... hay muchas maneras de encontrar el placer sexual. La terapia bajo hipnosis te ayuda a resolver tus problemas para que puedas disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria.

Disfunciones Sexuales

Trastorno del deseo sexual
La fase de deseo sexual se caracteriza por las fantasías sexuales y por el deseo de iniciar una actividad sexual. La alteración en esta fase puede llevar a dos trastornos: deseo sexual hipoactivo y el trastorno por aversión al sexo. El deseo sexual hipoactivo se caracteriza por ausencia de fantasías sexuales o de no llevar a cabo la actividad sexual. Generalmente estas personas no llevan a cabo una actividad sexual o la llevan a cabo con disconformidad, cuando su pareja así lo decide. Muchas veces esta disminución del deseo por el sexo está asociada a problemas de excitación sexual o dificultades para llegar al orgasmo.

La aparición del deseo sexual se relaciona con varios factores, como por ejemplo, el impulso biológico, una autoestima adecuada, experiencias previas agradables, disponibilidad de un compañero apropiado y una buena relación con éste. En la medida en que alguno de estos factores no se presenten, el deseo sexual puede inhibirse.

Se estima que el 40% de la población general presenta un deseo sexual hipoactivo, siendo este más frecuente entre las mujeres que entre los hombres.

Con respecto al trastorno por aversión al sexo, se reconoce por un sentimiento de repugnancia o rechazo del contacto sexual genital con la pareja.

Generalmente el individuo sufre ansiedad, miedo, o aversión a la hora de intentar una relación sexual. Algunos individuos pueden presentar repulsión por todos los estímulos de tipo sexual, incluso besos y contactos superficiales.

Trastorno de la excitación sexual
La fase de excitación consiste en la sensación subjetiva de placer sexual que se acompaña de cambios fisiológicos. Los trastornos se dividen en: trastorno de la excitación sexual en la mujer y trastorno de la erección en el hombre. El trastorno de la excitación sexual en la mujer consiste en la incapacidad de conseguir o mantener una respuesta de lubricación hasta el final de la actividad sexual. La respuesta excitatoria consiste en una vasocongestión pelviana, en una lubricación y dilatación vaginal, y en una tumefacción de los genitales externos. En relación a este trastorno se asocian muchos factores psicológicos como, ansiedad, culpa y miedo.

El trastorno de la erección en el hombre es una incapacidad recurrente de mantener u obtener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual. El trastorno de la erección adquirido se presenta en un 42,27% de todos los hombres. La incidencia de la impotencia se incrementa con la edad. Los datos estadísticos indican que entre los adultos jóvenes, un 8% de la población esta afectada por este trastorno. Las causas de este trastorno pueden ser orgánicas, psicológicas o una combinación de ambas.

Para el tratamiento de la disfunción sexual eréctil, existe una nueva droga, sildenafil (más conocida como Viagra), cuya administración se realiza por vía oral. Su efecto se obtiene aproximadamente una hora después de su administración mediante el mejoramiento de la relajación de los músculos cavernoso, debido a la inhibición de la fosfodiesterasa de tipo 5.

Las dósis orales habituales, administradas en adultos sanos, son rápidamente absorbidas y las concentraciones plasmáticas alcanzan a las 0.5 a 2 horas su pico máximo con un tiempo máximo de una hora. Por lo tanto, la dosis habitualmente recomendado es 50 mg una hora antes de involucrarse en la actividad sexual.

La única contraindicación absoluta esta dada en los pacientes que están usando dadores de NO o nitratos debido a que el sildenafil potencia la acción hipotensora de éste tipo de drogas. Pacientes que están expuestos a éste tipo de medicación por problemas coronarios, debería contraindicarse. Debe mencionarse que el uso de concomitante con bloqueantes del Ca no es una contraindicación, pero debe hacerse bajo estricto control cardiológico. A su vez debido a razones obvias, está contraindicada con el uso excesivo de alcohol, y además no tiene experiencia en pacientes que sean farmacodependientes.

Trastornos del orgasmo
La fase del orgasmo consiste en un punto de máximo placer, con la liberación de la tensión sexual y la contracción rítmica de los músculos del perineo y de los órganos reproductores. Los trastornos se dividen en: disfunción orgásmica femenina, disfunción orgásmica masculina y eyaculación precoz.

La disfunción sexual femenina se caracteriza por ausencia o retraso recurrente del orgasmo en la mujer luego de una fase de excitación sexual normal. Es la incapacidad de conseguir un orgasmo, ya sea a través del coito o a través de la masturbación. Se relacionan con este trastorno, factores psicológicos como miedo al embarazo, rechazo hacia el compañero sexual y sentimientos de culpa referente a los impulsos sexuales. Se estima que este trastorno aparece en el de 30 % de la población.

La disfunción orgásmica masculina posee una característica esencial que es la ausencia o retraso recurrente del orgasmo tras una fase de excitación sexual normal. La disfunción orgásmica de toda la vida se relaciona con una psicopatología grave, mientras que si es adquirida se podría relacionar con dificultades interpersonales. Los datos estadísticos indican que un 7,22% de la población esta afectada por este trastorno.

En relación a la eyaculación precoz, el hombre consigue el orgasmo y eyacula antes de lo que desearía. El sujeto consigue la eyaculación en respuesta a una estimulación mínima, al poco tiempo que se inició la penetración o antes que la persona lo desee. La dificultad en el control de la eyaculación puede estar vinculado con ansiedades relacionadas con el acto sexual, con miedos inconsistentes a la vagina o problemas interpersonales. Los estudios estadísticos indican que un 35%-40% de los hombres tratados por disfunciones sexuales padecen eyaculación precoz como trastorno principal.

Un consejo útil para hombres con este trastorno se relaciona con el método de la reorientación de la atención. Más que centrar su atención en temas no sexuales, se le recomienda que se concentre por ejemplo en qué siente cuando cambia de posición o de ritmo, qué tipo de sensaciones percibe y cómo varían al cabo de un rato. Mediante esta reorientación de la atención, el sujeto logra experimentar un mayor placer, consiguiendo retrasar la eyaculación.

También pueden ser útil algunos consejos sobre relajación y la capacidad de controlar el ritmo respiratorio. La musculatura tensa parece que provoca con mayor rapidez la eyaculación, mientras que el estar relajado y el hacer respiraciones lentas y profundas retrasan esta probabilidad.

Habitualmente el hombre que tiene un problema de eyaculación precoz evita el contacto con su pareja, la cual también lo evita debido a anteriores frustraciones. Por eso, incrementar la frecuencia del contacto sexual, llegando al orgasmo y a la eyaculación, es lo que se recomienda. Sucede que cuando se deciden a mantener un contacto, el sujeto se encuentra tan excitado que cualquier caricia, por superficial que sea, es suficiente para producir la eyaculación. Esto es lo que no tiene que pasar si desea incrementar sus sensaciones placenteras sin una eyaculación inmediata.

Trastornos sexuales por dolor
Estos trastornos se dividen en: dispareunia y vaginismo. La dispareunia es un dolor genital antes, durante o después el coito. Esta alteración aparece tanto en el hombre como en la mujer, pero es más frecuente en las mujeres. El dolor es real, convirtiendo el coito en algo desagradable. Muchas veces, ante la anticipación de dolor se intenta evitar la actividad sexual. Se estima que el 14% de la población padece este trastorno.

En cambio, el vaginismo consiste en una contracción muscular involuntaria del tercio externo de la vagina que impide la inserción del pene y el coito. Las causas pueden ser varias como, experiencias sexuales desagradables (violación), problemas en la pareja o educación religiosa muy estricta. A partir de los datos estadísticos, se observó que un 14% de la población presenta este trastorno.

Terapia Sexual

     La Terapia Sexual, pretende abordar todos aquellos problemas que puedan surgir en la pareja en el campo de las relaciones sexuales, y trata de forma simultánea Disfunciones sexuales femeninas y Disfunciones sexuales masculinas. Hay que tener en cuenta que este tipo de dificultades también se pueden solucionar aunque las personas no tengan una pareja estable en el momento que deciden pedir orientación y ayuda psicológica. Sea cual sea la dificultad hay tres cuestiones que deben quedar claras al finalizar el tratamiento: 

       1º- Hay que lograr reetiquetar/elaborar el problema motivo de consulta. 
       2º- Hay que entender la funcionalidad del problema. 
       3º- Hay que asumir el compromiso y la responsabilidad mutua para efectuar un cambio saludable y duradero. Hay tres niveles de intervención a lo largo de la Psicoterapia Sexual 

       1º Nivel de Intervención 
■ Brindar información certera y desmitificada sobre la sexualidad humana para facilitar una educación sexual que permita disfrutar de una manera adulta y satisfactoria. 
■ Favorecer el cambio de actitudes negativas en relación a la situación que se presenta como problemática. 
■ Mejorar de forma significativa la comunicación y las relaciones de pareja, tanto a nivel personal como sexual. 

      2º Nivel de Intervención 
■ Eliminación o reducción de la ansiedad para mantener relaciones sexuales. 
■ Terapia sexual propiamente dicha: entrenamiento para solución del problema específico: Falta de deseo. Problemas en la excitación (disfunción eréctil). Problemas en el orgasmo (dificultad para alcanzarlo, anorgasmia, eyaculación precoz, eyaculación retardada, incapacidad para eyacular). Insatisfacción sexual (desmontar mitos y falacias). 

      3º Nivel de Intervención 
■ Terapia Psicosexual: identidad, roles, intimidad, rivalidad. 
■Tratamiento de otros problemas psicológicos asociados, en la modalidad individual o en pareja. 

La Terapia Sexual, ya sea de pareja o individual, no es un tratamiento prolongado. Una vez evaluado el problema se diseña un programa específico para solucionar aquellos aspectos concretos que están provocando malestar. Se te entrenará en una serie de técnicas, las cuales tendrás que ponerlas en práctica entre las sesiones y con la ayuda del Terapeuta irás modificando una serie de comportamientos, ideas y emociones que hasta el momento están incidiendo de forma negativa en tu vida sexual. De esta manera en poco tiempo y con un poco de esfuerzo podrás alcanzar un estilo de vida más pleno, saludable y satisfactorio.